Algunos días son diamantes... otros humo (enero de 2021)
Eso de que somos más viejos y sinceros y qué mas da no puede ser más verdad. Y, con el paso de los años y el peso creciente de la fuerza de la gravedad sobre nuestras vidas, aparece una conciencia acrecentada de la debilidad física y mental que lleva a que los cerros se conviertan en montañas y las montañas en la cordillera del Himalaya y ésta en quién sabe qué. No creo que hace años fuésemos más fuertes que ahora aunque nuestras bicis sí que se desplazaran más rápido y no nos dolieran todas las articulaciones cuando salíamos a correr, pienso que en lo que hemos ganado ha sido en conciencia, que ahora hemos perdido esa noción de invulnerabilidad adolescente y ser más viejos y sinceros nos llevan a tener más miedos, aunque también los afrontemos con la gallardía de quien sólo sabiendo que se enfrenta a lo inevitable puede hacerlo.
La agonía de la cultura (junio de 2021)
En esta sociedad capitalista neoliberal todo se mide en dinero, como decían los Immaculate Fools allá por mi adolescencia: Everything is measured in money, nothing means nothing anymore. Estábamos en aquellos maravillosos años 80, época dorada por muchos aspectos, y eso poco parece haber cambiado, o lo ha hecho a peor...
Ecologistas de salón (junio de 2021)
Aquí todos somos ecologistas, o casi todos. Queremos preservar la vida, que las especies no se extingan, ser cuidadosos con el planeta en todas sus formas y manifestaciones y vivir en paz y armonía con el resto de los seres vivos. Y lo hacemos mientras nos alimentamos de seres muertos que desnaturalizamos y envasamos en paquetes de plástico para que todo sea más aséptico y no nos demos cuenta de que el filete que nos estamos comiendo perteneció a un pobre cerdo que vivió toda su vida en la caverna de Platón...
Redes sociales (septiembre de 2021)
Quien más quien menos no somos pocos los que hemos caído en la tentación que suponen las redes sociales. En un principio resultaba interesante eso de tener una especie de boletín oficial de uno mismo en el que publicábamos aquello que queríamos que el mundo supiera. Facebook y Twitter, y poco después Instagram, se convirtieron en esos tablones de anuncios que nuestros amigos y conocidos, y también esos amigos de Facebook que aparecían por allí y nos solicitaban amistad pero de los que no sabíamos nada más que lo que publicaban en sus respectivos muros, visitaban con supuesta delectación...
El Proceso (noviembre de 2021)
Las hormigas son las verdaderas dueñas del mundo. Sólo ellas pueden llegar a los lugares más recónditos del planeta, desde el frío de los polos hasta el tórrido calor del Ecuador, no sé cómo no nos hemos dado cuenta de que su capacidad de adaptación es inmensa, y también lo es la de modificar el entorno en el que viven. Pensemos, por ejemplo, en las termitas y su capacidad para acabar con cualquier estructura de madera que se precie, o en esos diminutos seres que aparecen en nuestra casa, dentro de estructuras de hormigón incompatibles con otro tipo de vida, para meterse por el más pequeño de los agujeros y extenderse en tropel resistiendo a la mayoría de los insecticidas y otros intentos por erradicarlas de nuestro medio...

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