Qué baratos nos damos (enero de 2020)
Descripción de los ministerios en que se organizaba el Estado en la novela 1984 de George Orwell:
"El Ministerio de la Verdad -el Miniver, en nuevalengua- era inquietantemente distinto de los demás edificios. Era una gigantesca estructura piramidal de reluciente cemento blanco que se alzaba, una terraza tras otra, a más de trescientos metros de altura. Desde donde estaba Winston podían leerse, labrados con elegante caligrafía en la fachada blanca, los tres eslóganes del Partido:
LA GUERRA ES LA PAZ LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD LA IGNORANCIA ES LA FUERZA
Ese olor (marzo de 2020)
No sabría decir a qué huele. Es una extraña mezcla que sólo parece encontrarse en el interior de los hospitales y que me cuesta describir. Recuerdo la primera vez que recuerdo haberlo experimentado. Entré en la habitación de un hombre con un miembro agangrenado. Tenía una pierna vendada y por lo que me habían contado debajo de aquel envoltorio de tela que rodeaba una pierna aparentemente hinchada lo que encontraba era algo que antes había sido carne viva y ahora era solamente podredumbre. No conocía aquel hedor que atravesaba la mascarilla que me habían suministrado, no sé muy bien sin para evitar que me contagiase o para atenuar en la medida de lo posible la sensación que producía en mi nariz todo aquello...
Un virus nazi (abril de 2020)
Poco sé sobre el nacionalsocialismo, la ideología que pareció inspirar a Adolf Hitler a cometer un sinnúmero de atrocidades, pero recuerdo que uno de sus principios era la idea de que en el mundo sólo podía haber una raza, la aria, y que era necesario exterminar a las otras por imperfectas y perjudiciales para la evolución. Parece que Hitler se había atribuido el "honroso" honor de funcionar como un mecanismo de selección natural que pudiera neutralizar los logros que nuestra especie había logrado a través de los siglos permitiéndonos superar enfermedades y dolencias que en el pasado habrían costado la vida permitiendo la supervivencia de individuos que de otra manera habrían desaparecido mucho antes.
-ismos de tal y cual. Radicalismos (mayo de 2020)
Hace años Carlos Sastre, para referirse a una serie de acontecimientos en carrera, dijo algo parecido a "esto se ha convertido en un juego de niñatos" . No me acuerdo muy bien, pero creo que se había llegado a un punto tal de fair play que si tu rival pinchaba tenías que esperarle porque de lo contrario se entendería que hacías trampas. No, señores, los pinchazos, las caídas y las ganas irreductibles de hacer pis o lo otro son parte de la carrera y en esos casos no se espera al rival...
Marchando una cervecita (junio de 2020)
Cuentan que cuando comenzó el confinamiento lo primero que se agotó en los supermercados fue el papel higiénico. Cuentan también que cuando ese furor pasó al personal le dio por la cerveza, y ahora parece que el último grito previo a eso que llaman la desescalada va a ser la levadura. No tengo ni idea de qué adicción satisface el rollo del papel, pero sé que tanto la cerveza como el hongo tienen que ver con dos de nuestros grandes vicios: el alcohol y el azúcar. Tal vez hablemos otro día de las tartas y similares, de la añeja costumbre de santificar las fiestas alrededor de la botella de vino y el condumio que para ser bien considerado ha de finalizar con un dulce postre en el que casi siempre hay azúcar, nata, harina, huevo y chocolate...
21st. Century schizoid man (julio de 2020)
Los marginaron. Acabaron casi recluidos en sus casas y rodeados de la incomprensión de toda una sociedad que consideraba que ser extrovertido, dinámico, emprendedor, jovial y consumista eran los atributos deseables de todo ser humano. Mientras el mundo se lanzaba cuesta abajo y sin frenos arrastrando a casi todos a un pozo de destrucción y muerte ellos continuaron replegados en sus pequeños mundos, sin salir apenas de su habitación, rodeados de los familiares que pudieron aceptar su extraña forma de comportarse. Podían hacerlo, vivir en reducidos espacios físicos embebidos en un rico mundo interior que nadie quiso compartir, ni siquiera ellos, y sin juzgar con acritud a ese mundo hostil a pesar de todas las agresiones que sufrían día a día...
Groupies (agosto de 2020)
No eran fans. Eran groupies, no es lo mismo. Una fan es una admiradora de esas que pierden la cabeza por sus ídolos, que les siguen allá adonde van y suspiran por una mirada, un autógrafo, una prenda de su ropa. Puede que resulten molestas, pero mantienen una distancia prudencial aunque reducida y respetan algunas reglas de convivencia, aunque sean pocas...
Los dos finales de La Princesa Prometida (septiembre de 2020)
No voy a negar que es mi peli favorita, y no es la primera vez que lo digo. Una historia aparentemente infantil, con música de Mark Knopfler, que nos cuenta una sucesión de imposibles salpicada de sabias frases y con un muy peculiar sentido del humor. Palabra de español.
Desde aquellos tiempos veinte años de camino (octubre de 2020)
Hace ya más de veinte años que empezamos a usar internet y parece mentira cómo hemos cambiado en nuestras costumbres, pasando de aquellos ordenadores de sobremesa con Windows 98 al móvil de seis pulgadas y pico que consultamos casi a cada minuto y que se está convirtiendo el compañero inseparable de nuestras vidas. El avance de la tecnología ha sido gigantesco, el del saber humano no tanto...
El precio de la mano de obra (noviembre de 2020)
Hace poco tuvimos que cambiar la bañera por el plato de ducha. Pedimos presupuesto a un albañil de la zona y nos lo trazó rápido. Tanto por el precio del plato, tanto por su mano de obra y se acabó. Hizo un sorprendente cálculo en cuanto a las horas que le llevaría, supongo que por lo alto, y no me habló ni de Iva ni de tasa por la recolección y reciclado de los escombros ni de permisos municipales de obra ni de todo tipo de tasas al uso que pudiera haber. Como me pareció poco pregunté por los contornos y me dijeron que no era de fiar, así que llamé a otro que me cobró una cantidad que pensé más coherente con lo que había visto en la publicidad que solían costar estas cosas. El resultado fue que el otro me cobró doscientos euros más y tampoco me habló ni de IVA, ni de tasas de ayuntamiento, ni de reciclaje, ni de ninguna otra historia. Si el anterior tenía mala fama, éste que acababa de asentarse lo que no tenía era buena pinta y a los pocos días me quería cobrar el oro y el moro por darle un poco de cemento a la pared.
Sancho, Quijote (diciembre de 2020)
Nunca me identifiqué con Sancho, aunque reconozco que en mi vida en no pocas ocasiones he actuado siguiendo sus principios. Mi héroe, como el de tantos otros, siempre fue don Alonso, un hombre apegado a sus ideales, que luchaba por lo que creía y que siempre tuvo a su señora Dulcinea como referente por mucho que no fuese más que una aldeana del pueblo de al lado de la que estuvo secretamente enamorado en su juventud, y puede que también en su edad adulta.

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